Piano Construction Kit

Prueba del Pianoteq Pro de Modartt

¿Cómo hacer para que quepan miles de pianos en un solo software de 20Mo? La respuesta cabe en una palabra: Pianoteq, cuya versión Pro ha llegado para poner las cosas en su lugar...

¿Cómo hacer para que quepan miles de pianos en un solo software de 20Mo? La respuesta cabe en una palabra: Pianoteq, cuya versión Pro ha llegado para poner las cosas en su lugar...



Mientras que EastWest, Vienna, Steinberg, Synthogy o Garritan pelean a fuerza de GigaOctetos para ganar la palma del mejor piano virtual, los irreductibles Galos de Modartt esperan superar a la competencia con su Pianoteq, un software de solo una veintena de MegaOctetos. ¿El secreto de esta ligereza? El instrumento, a diferencia de la mayoría de los otros productos del mercado, no se basa en un banco de muestras sino en la modelización física de un piano: en resumen, son algoritmos capaces de recrear el sonido y las propiedades acústicas del instrumento.

 

Encontramos el mismo tipo de tecnología en el Synful Orchestra, el WiVi de Wallander, el Brass de Arturia o en numerosos pianos eléctricos software, y proporciona muchas ventajas con respecto a los sistemas de muestras: fuera del tamaño mínimo ocupado en el disco duro y de un consumo de memoria viva insignificante, cuando los mastodontes de la muestras requieren configuraciones potentes para funcionar, los instrumentos basados en la modelización física son tanto menos fijos (uno puede actuar en una multitud de parámetros acústicos para personalizar el sonido del instrumento), como capaces de restituir características particularmente complejas. En nuestro caso, la gran ventaja del piano modelizado reside en los puntos siguientes: no solo disponemos realmente de los 128 niveles de velocidades autorizados por la norma MIDI, no algunas velocidades escalonadas artificialmente como en los pianos muestreados, sino que aprovechamos de una gestión perfecta de las resonancias, es decir la forma de hacer resonar las cuerdas distintamente según la acción de las teclas y de los pedales: según teclees las notas Do, Mi, Sol o Fa, La Re en silencio en la primera octava de un piano, lo que toques en la quinta octava no provocará las mismas resonancias.Y es con este tipo de “pequeño” detalle que uno tiene la sensación de tener bajo la mano un instrumento vivo. Un fenómeno que puede reproducirse fácilmente en un instrumento de modelización, pero que necesitaría TeraOctetos si tuviera que muestrearse...

 

Es con este tipo de detalles que Pianoteq fue acogido desde su primera versión porque esta verdadera proeza tecnológica traía algo nuevo al mundo del piano virtual. No obstante, a pesar de muchas cosas buenas, cabe reconocer que el programa de Modartt no era perfecto y no lograba convencer a algunos pianistas que preferían “verdaderos” pianos muestreados o hasta pianos electrónicos, por varias razones. Escuchando tanto sus usuarios como sus detractores, Modartt ha revisado completamente su copia y, después de mejorar una cantidad de puntos en la versión 3 (administración de los micrófonos virtuales para el acabado del piano, administrador de presets, etc.), llega ahora la versión 3.5 del Pianoteq y su versión Pro, con el objetivo de convencer a los indecisos. Vamos a ver el resultado más de cerca...


Un trabajo Pro

Pro o estándar, el proceso de instalación es el mismo: después de comprar, descargar e instalar tu programa, recuperarás en el sitio una clave que permite activarlo, la licencia cubre 3 máquinas diferentes. Utilizable como plug-in o en versión autónoma, el software integra, en lo esencial, la ergonomía del Pianoteq original, con una interfaz sólo en inglés, mientras que el copioso manual de usuario ha sido traducido. Enfrente de un teclado que ocupa la parte baja de la ventana, uno dispone en la parte superior de la interfaz, de tres paneles que pueden ocultarse, para ajustar el modelo del piano: Tuning para la afinación, del diapasón a la escala utilizada (compatible con los archivos Scala), hasta la afinación del unísono o la duración del sonido directo ; Voicing para las propiedades acústicas del piano, como la dureza de los martillos, sus ruidos, los puntos de impacto y el perfil espectral de la nota (8 cursores para ajustar el nivel de los 8 primeros armónicos de la nota) y, por último, Design, para ajustar la tabla armónica, la longitud de las cuerdas o las resonancias simpáticas y la escala Duplex (sistema patentado por Steinway para enriquecer el contenido armónico de las notas)...

 

En la parte inferior de la ventana están tres secciones más globales: Equalizer/Velocity ajustables mediante dos curvas multipuntos (el ecualizador trabaja con el cálculo de los sonidos), Effects que incluye un limitador, una reverb, un tremolo (útil sobre todo para los modelos de pianos eléctricos) y acción (es decir la definición de los aspectos mecánicos del piano, como los apagadores o el ruido generado cuando se sueltan las teclas y el pedal de sostenido), y Outputs que permite elegir entre cuatro tipos de resultados sonoros: monofónico, estereofónico, binaural (para escuchar con auriculares) o grabación.


Este último modo dispone de una interfaz de configuración avanzada que ocupará toda la parte inferior de la ventana, también puede transformarse en una paleta flotante. En esta interfaz, uno podrá colocar de modo gráfico hasta 5 micrófonos y ajustar el nivel y el delay de cada uno, todo esto puede así rutarse a 5 salidas audio distintas para aprovechar las ventajas del multicanal. Fue una buena intención y, acoplada a la reverb de la sección de efectos, permite obtener una mayor latitud en el acabado del ambiente sonoro. Sin embargo, uno siente que este lado puede mejorarse: primero porque dicha reverberación, aun si es relativamente convincente (escucha las Gymnopedias en los ejemplos audio, la primera con el Pianoteq, la segunda con una WizooVerb y una repuesta al impulso Room) y claramente superior a la Roomworks de Cubase por ejemplo, suele ser relativamente básica, con ajustes limitados, lo que reduce los ambientes que pueda recrear.

 

Además, el posicionamiento de los diferentes micrófonos no cambia drásticamente el sonido como pudiera hacerlo en la realidad, y eso se presta a confusión: cuando desplazamos 3 micro de dos metros hacia la derecha o la izquierda, obtenemos matices muy finos, casi inapreciables, mientras que algunos centímetros en estudio hacen una gran diferencia. Sin hablar del hecho de que no se pueda elegir el tipo de micro (a la manera de Guitar Rig 4 Pro). De hecho, los resultados suelen ser más interesantes sin el uso de esta parte del Pianoteq, sino usando una buena reverb de convolución por ejemplo, o hasta una reverb algorítmica más avanzada. Es una pena porque en el resto de los compartimentos sonoros, Pianoteq es muy sorprendente.


Un Piano modelo

Siempre en busca de la perfección, Modartt ha, en efecto, revisado sus modelos de piano y entrega aquí dos pianos de origen que cubren la mayoría de los usos: el C3, diseñado para la música clásica, romántica y lírica, y el M3 que se dedica más al rock y al jazz, y propone un sonido más brillante. Las primeras notas nos tranquilizarán rápidamente en cuanto a la calidad propuesta. Nos ha impresionado la dinámica y el sostenido de cada modelo. Las notas son sumamente largas (32 segundos para el Do grabado en el ejemplo audio) y los matices muy finos: ningún salto de la velocidad perceptible y uno siente que el pianissimo no es un piano atenuado, ni el fortissimo un forte empujado. Acoplado a la modelización de las resonancias, también mejoradas, ambos pianos son un verdadero encanto, ofrecen un sonido orgánico y vivo ausente en numerosos pianos virtuales o electrónicos. En cuanto a las sensaciones, está muy encima de un Akoustik Piano por ejemplo.

 

A continuación están algunos resultados de archivos MIDI que permiten hacerse una idea del sonido del C3 y del M3, y que podrás compara con los archivos de audio del Akoustik Piano o de lo que puedas obtener en tu casa con estos mismos archivos, disponibles en el  espacio multimedia del producto. Por supuesto, el piano es tocable y el comparativo de los archivos MIDI muestra rápido sus límites, así que recomiendo descargar la versión de demostración del programa para hacerte tu propia idea, o consultar la página de demo audio de Pianoteq.


Sostenido
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Velocidad
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Tenderly C3
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Tenderly M3 Recording
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C3 Player
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M3 Player
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Raggtime M3
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Gymnopedia C3
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Gymnopedia C3 con Room WizooVerb
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Notamos de paso que Pianoteq ha corregido uno de los defectos principales de su programa, es decir la falta de ataque en los graves que impedía la inteligibilidad en partes cargadas: ahora, con una mayor definición, las notas tienen más presencia y se “despegan” mejor. Quizá algunos objeten demasiado brillo, pero si tal o tal característica sonora o física de un modelo no te gustara, Modartt tiene una solución para todo.

 

Si en la versión estándar uno puede cambiar 22 parámetros para actuar en la modelización global del piano, la versión Pro, además de operar en 192 kHz (48kHz en la versión Standard), permite ajustar estos 22 parámetros para cada nota del instrumento... Y Modartt proclama que su Pianoteq Pro es más que un piano virtual: es una verdadera manufactura de piano software.

 

Uno podrá reírse del eslogan, pero tendrá que reconocer que ningún competidor software o hardware propone actualmente tantas opciones y ajustes, y por consecuente, tantas posibilidades. La desventaja del concepto es que, a pesar del excelente manual de usuario proporcionado, uno casi tiene que ser afinador para entender las interacciones entre los diferentes parámetros propuestos, aun si un botón Random permite generar modelos de forma aleatoria. Pero la gran ventaja es que, después de algunos esfuerzos, uno puede corregir algún u otro aspecto de un modelo a gusto, sin arriesgarse a desequilibrarlo, y todo eso en una interfaz que, lo subrayamos, tiene el mérito de ser comprensible por la mayoría de la gente.

En conjunto con las posibilidades de microafinación del programa, la puerta está además abierta para los pianos preparados a la manera de John Cage. Seguro que la comunidad de usuarios del programa no tarde en apropiarse el Note Edit para proponer nuevos modelos, además de la veintena ya disponible a la descarga en el sitio del editor, y de los doce instrumentos gratuitos realizados por Modartt en el contexto del proyecto KiVir (propone recreaciones digitales de instrumentos históricos y gracias al cual los usuarios de Pianoteq benefician gratis de 2 clavicordios, 5 pianofortes, 1 Cimbalom, 2 Grand Pianos, un CP80 y un juego de campanas y carillones).



Si le añades los 3 add-ons de pago, de 29 a 49€ cada uno, los cuales permiten integrar un nuevo modelo de piano, 2 vibráfonos, un Wurlitzer y un Rhodes, habrás entendido que, no solo es uno de los mejores pianos virtuales del mercado, sino que el Pianoteq es probablemente el más polivalente, aun si seguimos esperando un verdadero piano recto y un honky tonk digno de su nombre (aunque, con respecto a este modelo, los usuarios ya hayan propuesto algunos presets interesantes y que Philippe Guillaume, el fundador y diseñador de Pianoteq, nos haya confesado sus futuros proyectos al respecto). Guinda en el pastel, los presets realizados con el Pianoteq Pro pueden estar utilizados en la versión Standard: una iniciativa muy simpática para la comunidad...


Terminamos con un detalle que no es ninguno: el consumo de los recursos de la máquina. Si el uso de la memoria viva es tan ridículo como el espacio ocupado en el disco duro, uno siente claramente que él que trabaja aquí es el procesador y, en una máquina algo antigua, equipada con un Dual Core 6300 1,86 GHz respaldado por 2 Go de RAM en Windows XP, algunas partes cargadas en polifonía podrán rápidamente subir a 70% de uso del CPU, algunos glitchs se escuchen menos que otros. Por supuesto, es posible optimizar todo eso en las opciones del programa (limitando la resolución del audio o la polifonía), y es cierto que una configuración reciente no sea tan restrictiva, además la función Freeze de los secuenciadores recientes permitirá reducir la factura CPU dentro de un proyecto. Pero ya lo sabes, el Pianoteq no es amigo con las pequeñas configuraciones. Aprovechamos también para notar el acabado perfecto del programa: no hay fallos, ni errores: ¡un trabajo bien hecho!


Conclusión

Por 249€ (versión Standard) y 399€ (versión Pro con Note Edit y frecuencia de muestreo de 192kHz), el Pianoteq es, sin dudas, una excelente oportunidad. Y eso por mil razones: primero porque los pianos propuestos son realmente convincentes (hasta alucinantes en algunos aspectos como la dinámica, las resonancias o el sostenido) y totalmente personalizables, y porque entre los presets de usuario y los numerosos add-ons gratuitos o de pago del editor, es el programa más polivalente en su categoría sin ser más costoso. Y finalmente porque Modartt está a la escucha de sus usuarios y que lo que uno pueda reprocharle al software, en particular en lo que va de la reverb/micrófonos, los defectos serán probablemente el tema de los futuros desarrollos, según Philippe Guillaume.

 

Apostamos que, una vez corregido este defecto, no queden muchos argumentos en contra y Pianoteq se lleve la mejor parte de los compositores en home studio o de los pianistas más exigentes.

 

 

  • Dinámica de los pianos
  • Sostenido impresionante
  • Modelización de las resonancias
  • Note Edit: la respuesta a la mayoría de los defectos del Pianoteq original
  • Dos excelentes pianos de origen, además de los numerosos add-ons y presets
  • 20Mo en el disco duro y casi ningún uso de RAM
  • Interfaz y ergonomía bien diseñadas
  • Manual relativamente claro
  • Relación calidad/precio de ambas versiones

 

 

 

  • Consume muchos recursos del CPU
  • Gestión del recinto perfectible