Utilizar una mezcladora en home studio

Utilizar una mezcladora en home studio

Continuamos nuestro dossier sobre el uso de la mesa de mezcla. En este artículo, vamos a ver las condiciones de uso en el ámbito del home studio... Es decir, quizá el caso más extendido en el mundo de nuestros internautas lectores. Quizá existan tantos casos de uso como número de usuarios, pero ciertos procesos son invariables y son una prueba de la calidad de tus producciones...
SSL SL9096 J
La mesa SSL SL 9096 J Series del Studio A de Guillaume Tell, en Suresnes, cerca de París

Continuamos nuestro dossier sobre el uso de la mesa de mezcla. En este artículo, vamos a ver las condiciones de uso en el ámbito del home studio... Es decir, quizá el caso más extendido en el mundo de nuestros internautas lectores. Quizá existan tantos casos de uso como número de usuarios, pero ciertos procesos son invariables y son una prueba de la calidad de tus producciones...

 

Si existe un lugar donde la mezcladora confirma su posición de “centro neurálgico” en la instalación, es el home studio. En efecto, deberá sucesivamente recibir las diferentes fuentes captadas en el estudio, tratarlas mientras reciba lo que “sale” de la grabadora, y finalizar el documento...

 

Si piensas en aprovechar la mezcladora utilizada por una banda en concierto o implantar en tu casa un modelo de “tres metros de largo” como se ve en los estudios profesionales, tendrás que averiguar la compatibilidad del rendimiento de la mezcladora “live” con tus expectativas... o ser particularmente convincente frente a tu banquero.




La buena opción


C|24
La superficie de control DigiDesign C|24

Antes de decidirte, aconsejamos establecer un pliego de condiciones de instalación : ¿Cuáles son los objetivos del estudio, de cuánto espacio dispones, cómo se organiza el equipo?...

 

En la mayoría de los home studios, uno graba los instrumentos uno después del otro, en número bastante reducido. Disponer de muchos canales de entrada quizá no sea una prioridad, de hecho. ¿Cúal es la importancia del computador, del programa de grabación y de su mezcladora integrada en el equipo? Quizá sea más importante este aspecto : uno apreciará poder “meter” nuevas fuentes y mezclarlas con lo que “sale” de la grabadora, mientras opere un tratamiento en una de las señales a través de un rack de efectos externo. Sin embargo, es cierto que se pueden hacer más cosas en el computador, utilizando plug-ins de efectos, y, por qué no, mezclando directamente en la máquina. DigiDesign fue el primero que entendió el interés en proponer un “todo integrado”, pero con una superficie de control física que permite mezclar de forma más intuitiva que con el ratón... La magnífica C|24, también la “pequeña” Command|8 permiten una interacción perfecta entre las fuentes captadas, su grabación y su mezcla dentro de un estudio. Sin embargo, el precio de entrada al mundo “Pro Tools” podrá desanimar a los presupuestos más ajustados...




Algunas situaciones de conexión


Entramos ahora en la parte técnica : tenemos que conectar varias fuentes. Un sinte, un micro que “capta” el sonido de un ampli de guitarra, un segundo con un pre-ampli destinado a la voz y a las tomas algo finas y, por supuesto, las salidas de la tarjeta de sonido del computador. En nuestro ejemplo, hemos elegido una tarjeta de sonido estéreo USB, muy representativa de la mayoría de las configuraciones de entrada de gama. La mezcladora es la Mackie 1402-VLZ. No es el súmmum de la “vanguardia tecnológica”, pero corresponde a un presupuesto razonable. Como lo habíamos notado en nuestro dossier dedicado al uso de la mezcladora en ensayo, es indispensable, cuando se elige una mesa de mezcla, elegir por lo menos el tercio de canales más de lo que se usa normalmente. 14 vías parece una opción cómoda aquí, pero la experiencia demostrará, una vez más, que uno puede estar limitado muy rápido.



Los equipos se conectarán de la manera siguiente : el sinte, en entrada línea, en jack de 6.35mm. Los dos micrófonos se conectarán en XLR. La alimentación Phantom no es necesaria para el micro estático, el preampli suministrará la tensión de funcionamiento. A falta de preampli, se tendrá que activar la conmutación global del 48V, lo que no afectaría el micro dinámico.



La interfaz audio se conecta en salida a un canal de entrada estéreo de la consola, y en salida a las salidas principales de la mesa (Main Mix), en jack o XLR. Los monitores de control se conectarán a las salidas “Control Room”. El uso eventual de un efecto exterior utilizará un envío auxiliar y un “retorno de efectos estéreo”, o mejor aún, un canal estéreo ; dentro de lo posible, se privilegiará esta última solución, más flexible. Un compresor externo se podrá usar en las vías micro que disponen de un conector de insert.



En gama más alta


Las mezcladoras que disponen de una interfaz USB o FireWire se encuentran con más frecuencia en el mercado actual, y permiten una transmisión pista a pista al computador, si los pilotos existen para el programa que utilizas : si eso funciona, te vas a ahorrar una interfaz multicanales algo costosa. Sin embargo, no hay que ilusionarse, la interacción por los faders de la mezcladora en los, virtuales, del programa, sólo es posible en algunas raras máquinas digitales : la Yamaha 01V y sus “hermanas mayores”, la V-Mixer M400 de Roland, la nueva SSL Matrix... ¡Y no caben en tu presupuesto!


En uso


Como lo hemos dicho arriba, no es frecuente grabar en multipistas en home studio. En general, la canción se construye pista por pista, empezando con una parte rítmica estable y suficientemente densa para integrar después las otras partes. Cuando uno “trabaja” en nivel de línea, es fácil apoyarse en la primera parte y tocar la segunda, mezclando las dos en escucha, a través de los altavoces de control. Pero cuando se realiza una toma con el micro, no se puede reproducir la pista de referencia en los altavoces, con el micro en frente que capta la segunda toma. Se tendrán que utilizar auriculares... La situación perfecta sería dos entornos distintos : la sala de mezcla de un lado, y la sala donde se toma el sonido del otro. Pero nada garantiza que tu entorno sacrifique una segunda habitación en la casa, aun si no es necesario disponer de superficies que puedan alojar una orquesta sinfónica.

El uso de un retorno independiente para el músico tiene el mismo objetivo que en sala de ensayo o en concierto : quiere escucharse, y escuchar a los otros para poder tocar a compás. Y es vital, porque en situación de grabación en estudio, no podrá apoyarse en los movimientos de sus colegas, porque él solo tocará. Se usará entonces un envío auxiliar pre-fader que permite disociar lo que se enviará al retorno de lo que irá a la grabadora. Será necesario utilizar un preampli de auriculares : en efecto, el nivel de envío de un auxiliar es “mono” y de nivel de línea, cuando los auriculares requieren una señal estéreo amplificada... Existen numerosas referencias de preamplificadores que ofrecen entre 2 y 8 salidas, y uno o más canales de entrada.

El segundo ejemplo que hemos elegido muestra el funcionamiento del mismo tipo de equipo con una mezcladora Mackie Onyx 1640. Esta última ofrece en opción un bus IN/OUT FireWire que permite grabar/reproducir 18 pistas audio por separado (16 vías y la “mezcla” estéreo). Se trata de una opción particularmente eficaz que aconsejamos y que permite evitar el uso de un rack de convertidores externos : uno pierde un poco la flexibilidad de uso, pero es muy conveniente en uso. El computador se conecta directamente a la mezcladora en FireWire (después de instalar los pilotos apropiados). Nota también la presencia del preampli de auriculares, conectado al envío auxiliar pre-fader.

Este modelo de mezcladora dispone además de una salida que utiliza un par de conectores Sub-D 25 (conector informático de 25 clavijas) que permite conectar una grabadora con disco duro en formato Tascam/DTRS. Se reserva a los felices posesores de una máquina compatible...


A lo grande...


La mezcladora de monitoreo en línea Soundcraft Ghost LE
Algunos todavía no se acostumbran al “todo virtual” en lo que va de la grabación computarizada. Para ellos, Alesis fue durante mucho tiempo el líder en el mercado con sus máquinas ADAT. Hoy en día, estas máquinas se guardan en la sección de antigüedades, pero algunos fabricantes siguen proponiendo productos basados en discos duros y que permiten activar la grabación de una pista físicamente, o pulsar un botón “record” o “stop” “real” : Alesis, con la HD 24, Fostex con las DV824 y D2424, Tascam con la X48... El presupuesto no es él de un principiante en estudio, pero existe un mercado de segunda mano no despreciable... En cuanto a la mezcladora, también se pueden encontrar varios productos de segunda mano algo más completos que nuestras atractivas Mackie, y que permiten un tipo de utilización más conforme con lo que hacen “los grandes”... O mejor dicho, lo que hacían, hasta hace poco. Soundcraft conserva en su catálogo un modelo que se adapta perfectamente a esta lógica de trabajo, el Ghost LE, pero todas las mesas de mezcla diseñadas en los años 80 y que disponen de un “monitoreo en línea” servirán también.

Una mezcladora de “monitoreo en línea” se comporta como dos consolas en una : en una misma franja “física” se encuentra una pista “channel” que corresponde a las entradas de las fuentes, y una pista “tape” que corresponde a las salidas de las pistas de la grabadora. De esta forma, una mesa 24-8-2 de monitoreo en línea es en realidad, “casi” una mesa de 48 canales en el tamaño de una 24, el cual es más voluminoso que un modelo “compacto”... Otro punto fuerte de estas mezcladoras es la presencia de embases “direct out” en cada franja, que muchas veces no se encuentran en los productos compactos actuales : este conector permite captar la señal pre-fader a destino de la entrada de una pista de la grabadora. El ajuste del nivel de escucha durante la grabación se hace con el fader rotativo de la franja “tape”. Un sistema ingenioso de cambio permite encontrar las salidas de la grabadora en los faders lineales y recuperar los correctores de franja durante la fase de mezcla. El plan contiguo muestra los diferentes “routings” en modo de grabación y de mezcla. Las mesas “grandes” de estudio funcionan de forma bastante similar a este tipo de dispositivo.


El panel de conexión o patchbay


En principio, un equipo de estudio o de home estudio no cambia mucho : su instalación ha sido pensada según el espacio y los equipos disponibles, y se ha integrado el ineludible factor de evolución del material. La calidad del cableado es fundamental en el proceso de instalación. La localización de los cables y la selección de los conectores son sumamente importantes. Sin embargo, es uno de los puntos que uno descuida más cuando monta su home studio. Es verdad que los “pedazos de cables” y varios conectores parecen menos funcionales que la mezcladora o la grabadora. Aun si tu instalación ha sido organizada con cuidado, puede ser que tengas que “meterte” debajo de la mesa de mezcla con más frecuencia que lo piensas, para intentar localizar en vano este cable de envío auxiliar al cual pensabas, cuando diseñaste el equipo, que nunca lo ibas a tocar... Es cuando se conectan/desconectan que nuestros cables sufren más : si no logras identificar una conexión, el ataque de nervios no está lejos, y por supuesto los músicos esperan...

Así que, aun si es un poco más costoso, no dudes en invertir en un patchbay. Tendrás que duplicar los conectores, porque el patchbay se intercala entre las fuentes y los receptores, y comprar o fabricar también “ramales” de enlace. Por supuesto, es un coste adicional que no parece, al principio, ser indispensable. Sin embargo, fuera del interés en agrupar en el mismo sitio la totalidad de las conexiones de los dispositivos del estudio, lo que no es el punto menos importante, los paneles de conexión se componen en general de embases de corte : ese tipo de conector permite dejar una fuente “vacía”, es decir, sin conectar nada al embase, y un segundo cuando se enchufa un jack, lo que permite dejar el panel “desnudo” para los usos más comunes y conectar un dispositivo que se usa con menos frecuencia, insertando simplemente un cordón de parche.

La realización del parche se tiene que estudiar con mucha atención antes de comprar los paneles y lanzarse en la soldadura. Tienes que evaluar cuáles son las funcionalidades de los aparatos que vas a usar. Excepto si no tienes un presupuesto ajustado o si el espacio no es un problema, no tendrás que pre-cablear las 8 salidas del sinte que utilizas sistemáticamente en estéreo, conectar la grabadora de cinta que casi no usas, o los auxiliares 9 y 10 de la mezcladora que nunca has utilizado. Sin embargo, será útil cablear las fuentes usuales, la reverberación principal, las entradas/salidas de la mesa de mezcla, y por supuesto, la tarjeta de sonido.

La ilustración contigua ilustra la utilización de un patchbay para una mezcladora analógica de tipo 16/8/2. En la primera línea del primer panel están las tres fuentes estéreo “comunes” (3 sintes o similar), las 8 salidas de una tarjeta de sonido, un par que corresponde a las salidas de una reverberación, por ejemplo, y las 8 entradas de la tarjeta de sonido. La segunda línea, conectada sin insertar jack a la primera, alberga las 16 entradas de línea de la mezcladora y sus 8 salidas de grupos. En uso “común”, no se conectará nada al parche. En la línea inferior está la entrada a la reverb, 2 “straps” (práctico para “rutar” la misma señal a varios sitios en el mismo tiempo), y las conexiones de insert IN en la línea superior y OUT abajo. La línea inferior permite conectar los envíos auxiliares y la segunda mitad de los “straps”. Aquí también se ha previsto la mayoría de los usos habituales. Ahora, si no tienes compresor ni te interesa adquirir uno, los inserts no te servirán de nada... Podrías entonces sustituirlos por las salidas “direct” de las franjas de la mesa. También tendrás que prever un panel con embases XLR hembra que se enlazarán a los embases de la mezcladora para conectar los micros. Cuidado, en algunas mesas de mezcla que no disponen de selector micro/línea, es decir en la mayoría de los productos de entrada de gama, insertar un jack en la entrada línea desactiva la entrada XLR de la franja... Todo esto requiere un poco de ordenación, por ejemplo asignando algunas franjas a los micros, no accesibles al nivel de línea... un criterio más que tendrás que cuidar cuando compres una mezcladora...


Conclusión


Como lo habíamos evocado en el caso del uso de la mezcladora en ensayo, improvisación no paga. Es indispensable racionalizar el uso, las conexiones, la selección de la mezcladora para no encontrarse en una situación “acrobática” cuando es realice una grabación algo compleja, o a causa de cableado o equipo inadecuados, no poder cumplir con el aspecto estético de la mezcla. Aquellos que elijan opciones “nómadas” seguramente no tengan las mismas restricciones, pero no dispondrán de la polivalencia inmediata que proporciona un home studio diseñado con seriedad.