¡D.I. Of the Tiger!

Prueba del Venue DI de L.R. Baggs

Para que los guitarristas acústicos puedan ser escuchados en concierto, tienen varias opciones: colocar un micrófono frente a su guitarra, así el aspecto sonoro será satisfactorio, sin embargo no es muy práctico, o bien pueden equiparse con un instrumento electro-acústico, dicho de otro modo, un instrumento acústico equipado con un transductor. El músico deberá entonces tener un preamplificador, un afinador, un ecualizador y una DI si el instrumento y el sistema de difusión no están equipados en consecuencia. Para no tener que llevar todo este material al escenario, L.R. Baggs propone un pedal “4-en-1”, el Venue DI.

 

Venue DI

Para “electrificar” una guitarra acústica, uno debe utilizar un transductor con el fin de transformar la energía acústica (la vibración de las cuerdas y la resonancia del cuerpo del instrumento) en energía eléctrica (señal en el cable que sale de la guitarra). Para realizar este trabajo, existen varios tipos de transductores: del piezo al magnético, pasando por el micrófono, todos pasivos o activos. Cada uno tiene un sonido típico, será del gusto o no de cada uno, con sus ventajas y sus inconvenientes: un sonido más o menos natural, eléctrico y una sensibilidad al larsen más o menos importante. Sea como fuere, algunos sistemas pasivos pueden requerir un preamplificador, cuyo papel será amplificar una señal un tanto débil en algunos casos. En vivo, puede resultar útil usar una caja directa (D.I en inglés), cuya función será adaptar la impedancia de la señal saliente del instrumento y simetrizarla para que ataque directamente la entrada de micro de una mezcladora. La salida se hará en XLR y uno podrá correr metros de cables sin mucha pérdida, lo que es muy útil en concierto. Por último, también podrá resultar útil efectuar una corrección mediante un ecualizador externo, porque en algunas guitarras, el ecualizador integrado puede estar ausente o insuficiente.

La Venue DI de L.R. Baggs propone todo eso a la vez, una DI, un ecualizador, un preampli y un afinador en un solo pedal. ¿Hablamos aquí de la herramienta última para guitarrista acústico? Vamos a ver...


Fuera de la caja


Venue DI

Después de haber abierto la caja, nos encontramos frente a un pedal grande, que pesa 1 kilo y con dimensiones de 19,6 x 19,05 x 3,81cm. El chasis es de metal y parece muy robusto. Los dos footswitchs chasquean muy bien y son resistentes, mientras que los potenciómetros de plástico gomoso inspiran confianza y parecen tener un tamaño ideal. El peso de la máquina asociado a las gomas ubicadas debajo del chasis favorecen la estabilidad del Venue, algo muy importante en concierto. Nota que el pedal se entrega en una funda de transporte sólida y muy práctica. No hay nada que decir, es un material muy bueno y la gente de L.R. Baggs tuvó además la buena idea de utilizar colores sobrios (bronce y marrón). En cuanto a la alimentación, el Venue podrá estar utilizado con una pila de 9V o con un adaptador de corriente no incluido. El constructor promete una autonomía de 40 horas, suficiente para uno cuantos conciertos entonces.

El panel de conexión no es nada complicado: dispone de una entrada de instrumento de alta impedancia (10 M Ohms), de una salida de línea en jack asimétrico de 200 Ohms y de una salida DI de 600 Ohms con transformador en XLR simétrico, el nivel será de 0 dBu. Esta última dispone de un ground lift con el fin de evitar los problemas de bucle de masa. Podrás así atacar casi cualquier dispositivo, amplificador de guitarra, mezcladora, etc., lo que es un muy buen punto. Encontramos también un bucle de efectos, un envío y un retorno en jack de 6,35mm (600 Ohms en salida y 80 kOmhs en entrada), para conectar, al azar, tu pedal de reverb o de chorus favorito.

Después de realizar las conexiones, veremos las funciones del pedal.


Potes y Switchs


Venue DI

Empezamos por los dos conmutadores. El primero permite silenciar la salida del Venue y activar, al mismo tiempo, el afinador integrado. Este último dispone de una gran pantalla luminosa que indica el nombre de la nota tocada y ofrece una buena precisión mediante el círculo de LEDs que rodea la pantalla de 7 segmentos. El conmutador izquierdo permite activar el boost, el cual sube hasta +9dB, ajustable en la parte posterior del dispositivo con un potenciómetro poco accesible a propósito. Esto te dará la posibilidad de subir el volumen durante un solo, o compensar cuando el guitarrista cambie de estilo de tacto (pasar del tacto con los dedos al plectro, por ejemplo). Toma nota que el boost se ubica después del pequeño vúmetro, será conveniente entonces averiguar directamente en la mesa de mezcla que el sonido no sature, aun con el boost activado. Cada footswitch dispone de un LED dedicado que indica el estado on/off.

La primera cosa que tienes que hacer es conectar tu guitarra y ajustar la ganancia de entrada. Dispones para eso de un potenciómetro de gain y de un pequeño vúmetro para un ajuste rápido. Se recomienda no hacer parpadear el último LED rojo frecuentemente so pena de saturación. El gain del preampli va de -12 a +26dB y la entrada de instrumento acepta niveles que van de -25dBv a +1,8dBv, los instrumentos activos y pasivos están bienvenidos entonces. Nota que un conmutador “bat check” sirve para averiguar el nivel de la pila mediante el pequeño vúmetro, algo práctico y bien pensado. Otro LED confirma el encendido del pedal, el cual será efectivo cuando un jack esté conectado a la entrada de instrumento.

 

Venue DI

El ecualizador integrado es de 5 bandas, dos de ellas son paramétricas. Encontramos un pote “bass” (+/-12dB a 90Hz), un “slow mid” (+/-12dB de 100 a 500Hz), un “hi mid” (+/-12dB de 500Hz a 2,8kHz), un “presence” (+/-12dB a 3kHz) y un “treble” (+/-12dB a 10kHz). Tenemos aqui un corrector completo y adaptado al instrumento, nada que decir entonces. Además del ecualizador, un potenciómetro Notch permite luchar contra los efectos de larsen con un filtro de paso-banda de 21dB que va de 60 a 320Hz con una curva de 1/8 de octava. Esta función puede ser muy práctica en vivo, ¡hasta puede salvarte la vida! Algunas guitarras electro-acústicas son, en efecto, muy sensibles a los efectos de larsens, nada mejor para arruinar la fiesta de un público con las orejas sangrando. Después, tenemos un switch “phase” para invertir la polaridad de la señal. En vivo, prueba ambas fases, una sonará mejor que la otra y será menos sensibles al efecto de larsen. La guitarra está en fase con la salida del Venue cuando el conmutador está en posición “suelta” y en oposición cuando el botón está “pulsado”. El ajuste dependerá de tu posición y de la posición de los altavoces, sabiendo que la fase cambia aproximadamente cada 1 / 1,5 metros. Por último, el botón de volumen sólo afectará la salida asimétrica en jack de 6,35mm, la salida XLR es inalterable.

Il ne reste plus qu’à brancher la bête !


¡Suena guitarrita!

 

El Venue fue probado con una guitarra electro-acústica Takamine EN-10 equipada con un transductor piezo. Tiene un preampli, un ecualizador de 3 bandas y una salida jack de 6,35mm asimétrica. Esta guitarra es de tipo “entrada de gama” en Takamine y tiene un sonido piezo bastante típico, con todo lo que ello implica.

Venue DI

Primero, tuvimos que ajustar la ganancia en entrada. Girar el pote hasta el tercio de su camino será suficiente para la Takamine, eso demuestra que el Venue tiene muchas agallas y, en el peor de los casos, un boost de 9dB podrá estar activado para los instrumentos muy débiles. La salida XLR fue utilizada para conectar la tarjeta de sonido en directo. Se realizó luego una primera toma de sonido sin utilizar el ecualizador, y después con una pequeña corrección. El EQ de 5 bandas sonó muy suave y musical, y permitió ecualizar el sonido fácilmente. Será posible empujar los ajustes sin que el sonido se convierta en algo repelente y agresivo, eso es un buen punto. Además, no se detectó ningún soplo importante procedente del EQ o del preampli. Disfrutamos provocar un larsen, en este caso el filtro Notch fue muy eficiente y permitió eliminar esta maldita frecuencia que rodeaba alrededor de los 155Hz.

Para que te des cuenta del resultado, puedes escuchar a continuación la guitarra conectada directamente a la entrada de instrumento de la tarjeta de sonido, la guitarra pasando por el Venue sin corrección y la guitarra a través del Venue con corrección.

 

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Sin hacer milagros, sin embargo, el Venue proporciona correcciones necesarias con esta pequeña Takamine de entrada de gama. El pedal respeta el instrumento y no colorea excesivamente el sonido de la guitarra. No es el primer intento de L.R. Baggs en la amplificación de guitarra acústica, y lo demuestra con este Venue, una herramienta que a cualquier guitarrista electro-acústico tocando en vivo le parecerá rápidamente necesaria.


Conclusión


A menos de 350€, L.R. Baggs propone un pedal 4-en-1 que agrupa lo esencial de las necesidades de un guitarrista electro-acústico. Este súper DI integra un buen afinador, un ecualizador de calidad, un filtro contra los efectos de larsen y un preampli muy bueno. La construcción de calidad inspira confianza y la calidad sonora infalible. Esta pequeña navaja suiza será indispensable en concierto y podrá convertirse en la piedra angular de una pedalera electro-acústica. El precio puede parecer excesivo, pero si sumas las tarifas de un DI activo, de un afinador y de un ecualizador (todos de calidad, evidentemente), no tendrás muchas más dudas.

 

 

  • Lo esencial para la guitarra electro-acústica
  • Preamplificador de calidad
  • Ecualizador de 5 bandas eficiente y musical
  • Notch contra los efectos de larsen muy útil
  • Salida XLR y Jack de 6,35mm
  • Afinador legible y funcional
  • Boost de 9dB
  • Inversor de fase
  • Robustez y diseño
  • Bucle de efecto

 

  • Su peso
  • Tamaño relativamente imponente
  • Vúmetro en entrada algo pequeño
  • 350€, pero se justifican