Surtido de efecto quebequés

Prueba de los pedales SolidGoldFX

Cuando uno se interesa en pedales de efectos para guitarra, tiene que elegir entre dos mundos: él de los pedales de serie, fabricados industrialmente en masa y en los cuales, por razones de presupuesto, los componentes muchas veces son cuestión de compromisos ; del otro lado, el mundo de los pedales producidos generalmente de modo confidencial, con componentes seleccionados, ensamblados a mano por aficionados. Los pedales SolidGoldFX, ensamblados por un gurú de sonido quebequés llamado Greg Djerrahian, forman parte de esta última categoría.
SolidGoldFX

Antes de meterse en la creación de sus propios efectos, Greg Djerrahian se dio a conocer modificando modelos de serie de otras marcas para mejorar sus características sonoras. Por ejemplo, logró transformar el horrible Metal Zone en un pedal de alta ganancia perfectamente musical, y visto el material de origen, no fue un fino asunto.

 

Siendo coleccionista de pedales vintage, fue, natural y principalmente a partir de estos modelos que creó la gama SolidGoldFX, con el objetivo de ofrecerle a cada uno sonoridades “vintage-modernizadas”, que tuvieran un espíritu vintage y un enfoque moderno en las características dinámicas, la claridad y el respeto del instrumento.

 

Este banco de prueba consiste entonces en un panorama de lo que propone la gama SolidGoldFX. En el menú, dos pedales de overdrive/distorsión (el High Octane y el Super Drive), dos fuzz (Formula 69 y Formula 76), y dos boosters (Nitro y Rock Machine).

 

Antes de enchufarlos, sacamos los pedales de sus cajas doradas para una comparación.


Diseño y construcción


SolidGoldFX

Todos los pedales de efectos SolidGoldFX son robustas cajas metálicas negras, su aspecto y su volumen se parecen a los de sus primos MXR, que sea, como la mayoría de los pedales, por la pequeña caja, o el formato grande como el Formula 76. Desafortunadamente, como en MXR, tendrás que armarte con un destornillador para cambiar las pilas de los pedales, o equiparte, cuando sea posible, con una alimentación externa.

 

La parte superior de cada pedal tiene una serigrafía de color distinto, globalmente es bastante sobria, y con inscripciones que evocan el espíritu del efecto utilizado. Así, el Formula 69, un fuzz que suena muy 60’s, lleva inscripciones psicodélicas, mientras que el Formula 76, muy 70’s, recuerda los años del disco. Globalmente, la serigrafía es muy clara, a diferencia de la mayoría de los fabricantes individuales que se contentan con pintar a mano el nombre de los controles en sus cajitas. El resultado es aún más legible y profesional, excepto, quizás, el Super Drive, cuya serigrafía complique un poco la legibilidad de las funciones de los botones.

 

Cada pedal se entrega con gomas de plástico que el usuario tendrá que pegar o no, según sus necesidades. Es práctico si uno tiene una pedalera y quiere colocar directamente un velcro en la parte posterior.

 

Presente también en la caja está la ficha técnica que acompaña cada pedal, la cual describe la historia de la concepción del pedal, sus controles, y su espíritu.

 

Así, uno descubre que todos los SolidGoldFX están cableados en True Bypass, y embarcan componentes de calidad: entradas y salidas en Neutrik, potenciómetros seleccionados específicamente (sólo hace falta manipularlos un poco par darse cuenta de su calidad), con circuitos impresos separados chapados en oro, según el fabricante (¿de ahí el nombre de la marca?). Por último, uno o varios LEDs blancos grandes, muy potentes, hasta deslumbrantes en uso, señalan el estado del pedal.

 

Basta de charla ahora, es tiempo de ver si suenan tan bien estos pedales como lucen...


Primer plato: overdrive/distorsión - los High Octane y Super Drive


SolidGoldFX

La filosofía de uso de estos pedales es muy distinta. Empezamos con el más “soft”, es decir el High Octane.

 

Se trata de un pedal que mezcla un verdadero clean con un overdrive bastante ligero, con cantidades de distorsión comparables con las de los viejos Tube-Screamer de Ibanez, aun si el carácter del pedal es muy distinto. Para pilotarlo, uno dispone de dos potenciómetros, uno para la ganancia y el otro para el volumen, y de un conmutador que permite elegir entre los dos modos de funcionamiento. Uno busca en vano un potenciómetro “Tone”, pero parece que se fuera intencionalmente de vacaciones, el grano del pedal siendo, según Greg Djerrahian, diseñado para estar equilibrado, y quitar así la necesidad de un ajuste.

 

Enchufamos el pedal para averiguarlo, tú también puedes comprobarlo en los ejemplos sonoros a continuación. El ampli utilizado es un Jet City Amplification JCA 20H, en canal clean, pasando por un Torpedo (altavoz Marshall en V30). La guitarra es una Kraken Flagman Real Axxe, de inspiración y con sonoridades Les Paul.



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En el primer modo, uno realiza efectivamente que el overdrive tiene una buena definición, con un buen contraste, también es muy “transparente”, en el sentido que respeta realmente el grano de la guitarra. Todo resalta de modo muy definido y, en efecto, no siente la necesidad de corregir el grano con un potenciómetro de tonalidad.

 

El segundo modo activa un transistor de germanio, y añade así un toque más vintage, con el halo cremoso típico del sonido “germanio”. El ataque parece, por supuesto, algo más comprimido, los graves más presentes, pero aquí también, uno enchufa, ajusta y toca, no hace falta nada más. Es agradable y sorprendente.

 

Ahora su hermano, el Super Drive.

 

Dotado de una linda serigrafía de color naranja bastante densa (hasta buscar qué es la función de cada pote), este pedal tiene tres potenciómetros: Gain, Presence y Volume. Lo que despista es la ubicación de cada uno: un tipo de convención no oficial define la ubicación del grano a la izquierda y del volumen a la derecha, pero aquí está todo al revés.

 

Una vez conectado, lo menos que puede decirse uno es que entra directamente en los 70’s. El grano muy áspero recuerda referencias conocidas, como los viejos MXR Dist+, los DOD 250 u otros pedales de aquella época. Según los ajustes, uno puede ir de un overdrive muy ligero a una distorsión muy franca, de un sonido sordo (presencia a cero) a muy brillante. Es muy fácil encontrar un sonido rock vintage, lo que confirman los ejemplos siguientes:


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Plato del día: Fuzz - Formula 69 y Formula 76


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La primera cosa que uno nota en el Formula 69 es su decoración particularmente psicodélica. El manual lo confirma rápidamente: el Formula 69 es una recreación del Fuzz Face. A diferencia de su primo mayor, el fuzz no se genera por transistores de germanio, considerados como inestables (porque sensibles a la temperatura, a la humedad, etc.), sino por transistores de silicona. Para evitar una agresividad sonora excesiva debida a estos componentes, se han, según SolidGoldFX, elegido y pareado a mano por sus propiedades (en particular la ganancia reducida).

 

Cuatro controles permiten pilotar el pedal: un potenciómetro Fuzz (que controla la ganancia), un volumen, un Bias (que cambia el carácter sonoro del pedal), y un miniswitch “Tone”. Según su posición, permite cortar una parte de los graves del pedal.

 

Fue realmente sorprendido la primera vez que la conecté. Yo no soy muy aficionado a los fuzz, en general, a causa de su agresividad excesiva, pero aquí descubrí un pedal capaz de colorear ligeramente un sonido claro, como se podía escuchar en las grabaciones de Jimi Hendrix, y también puede reconocer este famoso efecto de fuzz asociado con las grabaciones realizadas a finales de los años 60 y a principios de los 70. Magníficamente musical, se recomienda absolutamente para tocar en el espíritu de Cream, Yardbirds, Hendrix y todas las canciones asociadas con los fuzz de los años 60.



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El Formula 76 es radicalmente diferente. Su caja es más grande (comparable con el tamaño de los MXR Stereo Chorus o Flanger). Dos conmutadores y cuatro potenciómetros controlan la máquina. Como en el Super Drive, se han curiosamente invertido los controles: de la izquierda a la derecha encontramos el volumen, la tonalidad, un pote de control de la compresión (y de la dinámica), y uno para la cantidad de fuzz. Si el pedal es más ancho, es porque alberga un segundo footswitch, el cual permite cambiar el modo del pedal. Uno podrá, en efecto, elegir entre medios más o menos presentes, lo que cambia radicalmente el carácter del pedal.

 

A diferencia del Formula 69 que se parecía al Fuzz Face, el Formula 76 se inspira más de los Fuzz japoneses producidos a mediados de los años 70 (Univox Superfuzz, Ibanez Standard Fuzz...). Una vez enchufado, esta inspiración se confirma, sin duda ninguna. El Formula 76 suena denso, ácido. Porque se trata de un Fuzz Octave, a veces escuchamos interacciones que recuerdan los efectos de modulación en anillo. El efecto del footswitch es radical: uno puede pasar instantáneamente de un Fuzz lleno a un Fuzz muy ácido. Lo que sorprende es que, a pesar de sonar muy cargado, hasta caótico, el pedal sigue siendo muy musical.




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En mi opinión, me parece el Formula 76 perfecto para tocar Stoner a la manera de Fu Manchu, o los riffs de Black Sabbath, como él de Sweat Leaf.




Un boost de postre


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Los dos últimos pedales son el Nitro y el Rock Machine. Son dos variaciones de un mismo efecto: el Boost. Ambos tienen un formato y controles comunes: un simple potenciómetro llamado Boost y un miniswitch.

 

El Nitro es un boost “moderno” y propone dos modos. El primero, “clean”, añade dinámica, brillo, y el espectro de la guitarra parece ampliado. El modo “dirty” puede usarse como un overdrive ligero.

 

El Rock Machine es un boost vintage, de germanio. Se inspira del Dallas Range Master, la cajita mágica y el gran secreto de Tony Iommi, Brian May o Jeff Beck. También ofrece dos modos. En el modo “rock”, se comporta como un Range Master clásico, mientras que en el “blues”, el espectro bajo está empujado, lo que “ensucia” el sonido. El único inconveniente con este pedal es que, a causa del transistor de germanio muy particular, el cableado de este pedal es de “masa positiva”. Eso implica que el pedal no puede alimentarse por uno de estos cables “guirnaldas” que permiten alimentar varios pedales, so pena de que salte el famoso transistor de germanio. Se tendrá que alimentar con pilas, con un adaptador dedicado o a través de una salida aislada en una alimentación múltiple.

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¿Cómo usar estos boosters? El primer caso, el más corriente, suele saturar aún más un ampli de tubos con capacidades “limitadas”. En el segundo caso, un podrá añadirle el grano de estos boosters al del ampli ; ajusta entonces el nivel del boost de modo “unitario”.

 

En estos registros, uno capta rápidamente la diferencia entre estos boosts. El Nitro no cambia drásticamente el grano del ampli, sino que le da más vida, sin olvidad, por supuesto, que permite transformar su JCM 800 en un ampli High Gain sin problema.

 

El Rock Machine trae más germanio al ampli al cual se conecta. Una vez enchufado, uno tiende a no poder deshacerse de él: el sonido es más cremoso, con un carácter más vintage, y magnifica el sonido del ampli... Y entiende mejor el entusiasmo de los artistas por el Range Master original cuando prueba este pedal. Yo, por ejemplo, me enganché de inmediato.



Nitro :

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Rock Machine :

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Super Drive + Rock Machine :

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Conclusión


Cada uno de los seis pedales que hayamos probado tiene cualidades innegables. Recomiendo calurosamente que los pruebes si buscas estas sonoridades vintage y más flexibilidad que en los modelos originales. Y como guinda en el pastel, todos los pedales pueden combinarse para crear granos más complejos. El Super Drive será, por ejemplo, transfigurado por el Rock Machine, y hasta logré tener un sonido parecido a Kyuss, pareando ambos pedales precedentes con un Formula 69.

 

Que seas fan de blues, de rock, de stoner, échale un oído a estos pedales Made In Montreal, porque suenan de maravilla.

 

 

  • Construcción de alta gama
  • Respeta el grano de las guitarras
  • Calidad de los sonidos
  • Combinables

 

  • Controles invertidos en el Super Drive y el Formula 76
  • Serigrafías algo embrolladoras en el Super Drive
  • La alimentación del Rock Machine requiere precauciones

 



Fotos : maneki daz