La MBox Nueva

Prueba de la AVID MBox Pro

AVID, antiguamente DigiDesign, aprovechó el cambio de nombre para presentar, el año pasado, el tercer refrito de su gama de interfaces de audio digital de entrada de gama, hablamos de las MBox. Hoy vamos a probar la hermana mayor: la MBox Pro.

Durante muchos años, las MBox fueron los boletos de entrada a Pro Tools, entonces inevitables para los músicos en home studio que deseaban utilizar el famoso DAW de AVID, antiguamente DigiDesign. Pero las cosas han cambiado, y Pro Tools 9 ahora suele utilizarse con cualquier interfaz audio digital. Las MBox también ha evolucionado y, aunque fuesen antes compatibles con otros secuenciadores, ahora más que nunca se destinan a ser utilizadas con otros programas que Pro Tools, es decir Cubase, Logic, etc. A pesar de todo, la relación entre Pro Tools y las MBox sigue siendo muy estrecha, en particular en lo que va de los tentadores bundles. Pero primero vamos a sacar de la caja la MBox Pro que nos interesa hoy.

Fuera de la caja

AVID Mbox Pro

La linda caja negra marcada con el sello de AVID encierra entonces la preciosa interfaz que, a primera vista, tenemos que reconocerlo, impresiona. El diseño es muy logrado, profesional sin ser austero, pero lo que sobre todo se desprende es una sensación de solidez, debida a que la interfaz está cubierta con metal y que su peso es más consecuente (2,8kg). Por lo menos, no hay riesgo de que se mueva en la mesa. Sus medidas también son generosas: 34,9 x 19,2 x 5,8cm. En cambio, los potes son de plástico, pero parecen resistentes. Nos ha convencido el aspecto estético de las nuevas MBox, AVID ha progresado con respecto a las generaciones anteriores. Pero si eres un músico nómada, ten cuidado: la MBox Pro pesa y es voluminosa, lo que puede ser penalizador. Piensa en echarles un vistazo a las MBox y MBox Mini, más pequeñas y ligeras y suficientes si tus necesidades de entradas y salidas no son enormes. Sin embargo, es importante notar que las tres interfaces no tienen las mismas características técnicas (relación señal/ruido, dinámica, etc.), las diferencias no se resumen entonces en el número de entradas y salidas.

Vamos a mirar más de cerca los paneles frontales y posteriores de la interfaz...

Caras

AVID Mbox Pro

El panel posterior es bastante cargado, con no menos de 6 salidas analógicas en formato Jack TRS y 4 entradas analógicas en formato Jack TRS conmutables en +4dBu o -10dBV. También dispone de 4 inserts en Jack TRS, ubicados entre el preampli y el convertidor A/D. El envío y el retorno del efecto se ubican en el mismo jack TRS (la punta es el envío, el anillo es el retorno y la masa es... la masa). Uno además dispone de una entrada estéreo auxiliar, en RCA o mini-jack. A la derecha están las dos entradas de micro (3 y 4) en XLR y a la izquierda las dos tomas FireWire. Nota que la interfaz deberá obligatoriamente ser enchufada a su adaptador de corriente y no podrá ser alimentada por el puerto FireWire de tu computador. La toma Jack para el footswitch te permite hacer punch in/out durante la grabación o lanzar playbacks, algo que siempre es práctico. Terminamos con el conector D-Sub al cual se enchufará el parche incluido que ofrece entradas/salida MIDI (DIN 5-pin), S/PDIF (coaxial) y la señal World Clock (BNC). ¡Pero no, no hay ninguna conexión ADAT, y es EL punto negro de la interfaz, una pena!

AVID Mbox Pro

En cuanto a la parte frontal, también está bien surtida. Encontramos los dos conectores combo XLR/Jack de 1/4” para las entradas de micro 1 y 2 y las dos entradas de instrumento. Ambas tomas van acompañadas de dos conmutadores: uno para pasar de las entradas 1/2 en frente (micro o instrumento) a las dos entradas de línea del panel posterior, el otro sirve para activar el soft limiter (algo bastante raro en este tipo de interfaz). También precisamos que puedes tirar los 4 potes de ganancia con el fin de activar los pads de -20dB. En el centro del panel se ubican los 4 vúmetros de 8 LEDs cada uno, está bien. A la derecha están dos botones, uno multi que se asignará a varias funciones de Pro Tools (cuando te decíamos que la unión es estrecha) y otro para activar la alimentación Phantom de 48V.

También encontramos las dos salidas de auriculares, las cuales son totalmente independientes: se asignan a canales distintos y tienen sus propios potes de volumen, un muy buen punto. Por último, a la derecha del gran pote de volumen se encuentran tres funciones asociadas con la parte “master”: un dim/mute para cortar o bajar el volumen de la salida principal, un mono para pasar a...mono, y un botón Speaker que permite conmutar entre tres pares de altavoces conectados a las diferentes salidas analógicas ubicadas en el panel posterior de la interfaz. ¡Qué bien!

Pasamos ahora a la parte software...

Driver

AVID Mbox Pro

Vamos a decirlo ahora, nos ha impresionado esta parte que incluye una mezcladora virtual bastante bien hecha y práctica. Después de haber instalado el piloto, nos encontramos entonces frente a esta famosa interfaz gráfica sobria y legible. Primero, nota que existen varios “layouts”, distribuciones en español, que permiten organizar los faders horizontal o verticalmente, o quitarlos directamente para sólo dejar espacio para los vúmetros.

Todo eso se organiza de modo bastante clásico: a la izquierda las ocho entradas físicas, a la derecha los ocho retornos software (de tu secuenciador, la mayoría del tiempo), y todo eso puede renombrarse. Uno dispone, por cada pista, de un vúmetro, de un pote de panorama, de dos botones Mute y Solo, de un fader virtual para el volumen y de un botón para enlazar dos vías mono a una estéreo. Uno también podrá ajustar, por pista, los niveles de los envíos a la pista FX. Esta última propone no menos de 6 algoritmos de reverberación (3 Room, 2 Hall y un Plate), de un delay y de un eco. Dos parámetros están disponibles para cada efecto: duración y feedback. Para el Master, uno podrá controlar la anchura de la estéreo, de mono a estéreo, y también de silenciar un canal (izquierdo o derecho), y hasta invertirlos: práctico. Por último, encontramos abajo a la derecha de la interfaz el retorno estéreo del canal FX.

AVID Mbox Pro

La interfaz de audio dispone de no menos de 6 salidas estéreo físicas: 3 analógicas de nivel de línea, una digital S/PDIF y dos salidas de auriculares. Es importante saber que estos 6 pares de salidas son totalmente independientes y uno podrás asignarles mezclas distintas: un muy buen punto. Hasta será posible rutar directamente un retorno software o una entrada a una salida, seleccionando simplemente la fuente ubicada justo debajo del nombre de la salida.

Terminamos con algunos “plus” apreciables: un afinador, práctico para los guitarristas que se conectan directamente a la entrada de instrumento, o la posibilidad de visualizar el “flow” de la señal (el camino de este último, de las entradas a las salidas). También se podrán ajustar varios parámetros en el menú Setup: la frecuencia de muestreo, la fuente del reloj o la activación de los filtros de paso-alto en las cuatro primeras entradas. Se podrá elegir el modo de la interfaz en standalone (convertidor AD/DA, mixer o preampli), y algunos detalles sobre la interfaz gráfica (vúmetros pre- o post-faders, etc.).

En resumen, la parte software de la MBox Pro es bastante completa, práctica y fácil de usar. Nos gusta poder asignar seis fuentes diferentes a las seis salidas físicas. Nota además que la interfaz ha sido muy estable en nuestro iMac de prueba (un modelo de 2011). No obstante, nos hubiera gustado tener más procesamientos integrados, como un ecualizador y un compresor. Los cantantes todavía podrán beneficiar de una reverb en los auriculares, se dice que les gusta...

Sólo falta armar los secuenciadores y conectar los instrumentos...

Mboxed

AVID Mbox Pro

Para probar la interfaz, utilizamos varios secuenciadores: Pro Tools 9, evidentemente, y también Cubase 6 para apreciar el comportamiento de la interfaz con un software diferente del programa de Avid. Con Pro Tools, uno podrá utilizar el botón Multi ubicado en el panel frontal y asignarlo a varias tareas: añadir una pista, iniciar/detener una grabación, tap tempo, ir al marcador anterior/siguiente o guardar a sesión.

Con Cubase, y los pilotos CoreAudio, la interfaz se ha comportado muy bien, excepto los números de las entradas y salidas físicas que no correspondían con los números mostrados en el secuenciador, lo que es un poco pesado, pero no insalvable. Se reveló todo muy estable, hasta que realizamos los ejemplos de audio en Cubase. En cuanto a la latencia, logramos bajar hasta 2,271ms en entrada y salida en Cubase, con el buffer configurado a 32 samples.

AVID Mbox Pro

Con el fin de probar los preamplificadores y los convertidores de la interfaz, hicimos una comparación con la Babyface de RME. Así que enviamos la misma señal (un micro estático de membrana pequeña Oktava MK-012 colocado frente a nuestra guitarra clásica y con el uso de un cable en Y) a fin de escuchar las diferencias. Después de haber calibrado los niveles entrada en ambas interfaces (colocando un micro frente a un altavoz que reproduce un ruido blanco), grabamos la señal en dos Cubase 6 distintos (uno con la Babyface y uno con la MBox Pro). En cuanto al headroom, podemos decir que la MBox es idéntica a la Babyface, porque empujamos la ganancia a la mitad de su carrera en ambas interfaces para obtener el mismo nivel para la grabación. Es difícil desempatar las interfaces, de un punto de vista estrictamente audio, ambas lo logran muy bien. Escucha los dos ejemplos sonoros siguientes para hacerte una idea:

 

babyface
00:0000:42
  • babyface00:42
  • mboxpro00:42

Conclusión

Las nuevas MBox son un éxito: tienen un diseño muy simpático, son robustas, tienen un panel de conexión completo y una mesa de mezcla virtual fácil de usar. Añádele una sección de efectos y obtendrás una interfaz atrayente, aunque no está exenta de defectos. En efecto, nos hubiera gustado tener una entrada/salida ADAT y procesamientos adicionales, como un ecualizador y/o un compresor. Además, su peso y su tamaño podrán frenar los músicos nómadas.

En lo que va del software, aunque la interfaz haya sido muy estable en Cubase, aconsejamos usarlo con Pro Tools, por varias razones: el botón Multi asignable a varias funciones convenientes, pero sobre todo a causa de los bundles Pro Tools 9 que permiten ahorrar más de 200€ en el secuenciador (la MBox Pro sola cuesta 729€ IVA no incluido y 999€ IVA no incluido con Pro Tools 9), ¡y pues sí es algo! Los usuarios de otros programas podrán mirar los productos de la competencia que podría ofrecerles un poco más por el mismo precio. Pero si quieres comprarte una buena interfaz y trabajar con Pro Tools 9 al menor costo, la gama de MBox es muy interesante.

  • Robusta
  • Diseño
  • Panel de conexión analógica completo
  • Buenos preamplificadores y convertidores
  • Mezcladora virtual
  • Reverb y delay integrados
  • Precio de los bundles con Pro Tools 9 interesante
  • Precio menos atractivo sin bundle
  • Pesada y voluminosa
  • No hay ADAT
  • No hay EQ ni compresor en la sección FX