¡Trilogy ha muerto, viva Trilian!

Prueba del Trilian de Spectrasonics

Casi 8 años después de Trilogy, Spectrasonics vuelve al bajo virtual con Trilian. ¿El nuevo producto de referencia? Es lo que vamos a ver en este banco de prueba...

Entre Spectrasonics y el bajo, la historia de amor empezó hace 16 años. Antes de Omnisphere, Stylus o el famoso Distorted Reality, uno de los primeros productos realizados por Eric Persing y sus colegas fue Bass Legends, un CD de muestras dedicado a tres de los bajistas más prestigiosos del planeta: Marcus Miller, John Patitucci y Abraham Laboriel.

 

Pero en cuanto al bajo virtual, fue con Trilogy, en 2002, cuando el editor dio de firme: basado en el UVI Engine de Ultimate Sound Bank (el mismo motor de audio utilizado en aquel entonces por los Plug Sounds y el MachFive de MOTU) y apoyándose en un banco de más de 3Go, algo excepcional en aquella época, Trilogy se convirtió rápidamente en la referencia en su categoría, por varias razones: un muestreo cuidado y detallado con un sonido enorme, verdadero sello del editor, y sobre todo una polivalencia que faltaba en los productos competidores. Bajo moderno, vintage, acústico, eléctrico o sintético, tocado con el dedo, el plectro o en slap: no faltaba nada, mientras que un contrabajo magnífico venía a poner la guinda. Por supuesto, algunos preferían el grano de un Quantum Leap Hardcore Bass (que va del grano vintage al muy distorsionado, orientado al rock, indus y big beat) o el detalle y la fluidez de los bajos Scarbee, pero era obvio que ninguno de los competidores proponía una relación diversidad/calidad a la altura de Trilogy. Muy bien hecho y relativamente eficiente para programar partes de bajos naturales (en particular gracias a los programas True Staccato que permitían disponer, dentro de un mismo parche, de notas sostenidas en las 4 octavas graves y de notas staccato en las 4 octavas agudas), sin embargo, Trilogy no era exento de reproches: algunos lamentaban una cierta falta de personalidad y otros cuestionaban justamente el sonido “enorme” de los instrumentos propuestos, impresionantes en una parte solo pero “pesados” dentro de una mezcla más densa...

 

Además, hay que reconocer que, en comparación con los últimos modelos de Scarbee o de Pettinhouse, Trilogy resalta su edad desde el punto de vista tecnológico. Por eso estamos bastante contentos de que haya salido Trilian y su linda caja, en el dorso de la cual encontramos una primera sorpresa...



Gordo Pesado


La buena noticia, es que el banco de sonidos de Trilian es 10 veces más importante que él de su predecesor (más de 21 000 muestras para el solo contrabajo). Además de la totalidad de los sonidos contenidos en Trilogy, algo que asegurará la compatibilidad con tus antiguos proyectos, dispondrás así de una multitud de nuevos instrumentos, para un total de 1290 parches. Y no falta nada, de Fender a MusicMan, pasando por Yamaha, Epiphone, Lakland o Fodera para los bajos eléctricos. La parte de sinte también ha engordado, y propone ahora 333 sonidos de bajos, procedentes de los mejores sintetizadores de los últimos 50 años: Novation Bass Station, Yamaha CS-80, Cwejman Modular, Moog Minimoog, Little Phatty, Voyager & Taurus, Korg MS-20, Oberheim, ARP 2600, Roland Juno 60/106, Waldorf Pulse, DSO Mopho & Tetra, Roland TB-303, SH-101, Metasonix KV-100 Assblaster, SE-1, Omega ATC-1, etc. ¿Nada más? ¡Mucho más! Porque Spectrasonics nos ha gratificado con un stick Chapman y añade todos los instrumentos contenidos en el viejo Bass Legends... además de - te guardamos lo mejor - 2 nuevos contrabajos, es decir el instrumento que, solo, valía la adquisición de Trilogy y que benefició de un pequeño trato de favor con parches gigantes que proponen hasta 12 capas de velocidad, un round robin hasta x12 (para un programa de Ghost Note)... y un sonido realmente asombroso.



Pequeñas configuraciones abstenerse...

And then there was Lite

Aunque soporte la reproducción de muestras en streaming desde el disco duro, Trilian consume mucha memoria viva. Muy consciente del problema, Spectrasonics propone varias maneras de aligerar los parches y hasta versiones Lite de estos últimos. Entre los menús “System” y “Lite Version Options”, podrás así configurar la memoria RAM máxima asignada al programa, definir el nivel de Round Robin o desactivarlo, igual con el legato. Más interesante aún, puedes jugar con las muestras relacionadas a las diferentes velocidades, en particular con la posibilidad de no usar muestras por encima o por debajo de una velocidad definida. Visto que el bajo es un instrumento cuya dinámica se comprime generalmente a fuerza de compresores, la cosa será pertinente. Notamos, sin embargo que, sea cual fuere la opción desactivada, empobrecerás el realismo del instrumento: no será muy molesto si se trata de un bajo eléctrico dentro de una mezcla rock, pero será más complicado en un solo de contrabajo. Y porque los parches de contrabajo son los que más consumen recursos, volvemos a la constatación inicial: para aprovechar la plena potencia de Trilian, necesitarás por lo menos 4Go de RAM, o más según los otros instrumentos virtuales adicionales que pienses usar.

Toda moneda tiene dos caras. En efecto, la configuración recomendada es consecuente, es decir un computador con 4Go de RAM. Es mucho, si uno considera que Omnisphere, buque insignia del editor, solo requiere 2Go de RAM mínimo. Es cierto que, con parches que pesan entre 1 y 2,3Go, en particular los contrabajos, y multis de hasta 3,3Go, se puede entender, pero requisitos tan altos nos sorprendieron y tuvimos miedo de no poder usar Trilian dentro de una mezcla con otros mastodontes como BDF, el East West Symphonic Orchestra o el Ivory Grand Piano... Por otro lado, es sorprendente que la caja del programa mencione estos 4Go de memoria en el contexto de Windows XP/Vista/Seven 32 o 64 bits, los sistemas de 32 bits de Microsoft solo soportan, que yo sepa, 3Go de memoria viva.

 

En concreto, primero intenté instalarlo en un Windows XP 32 bits con 3Go de memoria viva y, si fue posible cargar muchos parches, algunos no estaban accesibles, en particular los contrabajos (se inició la carga del banco sin finalizar nunca). Tuve que ir entonces a la tienda de informática de al lado para hinchar mi PC a 6Go de RAM: aproveché para actualizar Windows a Seven 64 bits, luego reinstalé Cubase 5.1 y los pilotos de mi Echo Gina3G, para ser, por fin, “Trilian Compliant”...

 

Aunque algo larga, la instalación de los 5 DVDs se hizo sin problema. Después de autorizar el programa en línea, la actualización a la versión beta 1.2 se hace en 3 pasos: un parche para el software, otro para los presets y el último para el banco de muestras. Todo funcionó, aunque un poco laborioso: un parche único fuese realmente más amigable...

 

Terminamos la descripción de la instalación y precisamos que Trilian no da lugar a ninguna versión Standalone, entonces sólo puede estar utilizado como plug-in VSTi, AU o RTAS dentro de una aplicación host. Dos palabras sobre el manual de usuario: su versión en papel se resume en una guía de instalación, el verdadero manual no se entrega en formato PDF sino en HTML a través del mismo Trilian. Necesitarás entonces internet para consultarlo... en inglés. Relativamente completo, este último describe todas las funciones del programa paso a paso, pero no cuentes con eso para aprender a programar partes de bajo. Sin embargo, no dudamos que Spectrasonics publique próximamente algunos vídeos, como de costumbre.


El Omnisphere del bajo

Sin duda ninguna, todos los usuarios acostumbrados a los instrumentos de Spectrasonics, y sobre todo de Omnisphere, no se sentirán despistados. A pesar de su lindo acabado de madera que evoca un contrabajo, la interfaz tiene en efecto la misma ergonomía que Omnisphere, empezando por su administrador de presets multi-criterios. Dotado de un motor de búsqueda y de un juego de filtros eficaces (uno puede filtrar los presets por tipos de instrumento, instrumentos, tipos de tacto, articulaciones, etc.), este último permite usar sus propios tags o visualizar las notas de los diseñadores acerca de un parche. En resumen, está relativamente bien hecho, y tanto mejor porque, como en Omnisphere, el banco de sonidos de Trilian se apoya en una arquitectura compleja.

 

En la cumbre de esta última se encuentra el Multi, un tipo de súper parche que puede contener hasta 8 partes y que dispone de 4 racks de efectos auxiliares y de un rack de efectos Master. Cuatro páginas permiten editar un Multi: Mixer para mezclar las diferentes Parts del Multi, FX para administrar los racks de efectos susodichos, Live que permite, mediante un sistema de Keyswitches, pasar de un Part a otra, y Stack que administra las divisiones de teclados o de volúmenes entre las Parts, con posibilidad de efectuar recubrimientos progresivos.

Bajamos de un nivel en la arquitectura para interesarnos en la Part, la cual es simplemente un parche de instrumento “simple” (por ejemplo Staccato, Sustain Vibrato) que se cargará en uno de los 8 slots de un Multi y asociado a 4 ventanas: Arp, un arpegiador/secuenciador de 32 pasos, FX, una sección que permite administrar 4 efectos en Insert, y sobre todo Edit, la cual, como en Omnisphere, consiste en una versión mejorada de la antigua interfaz del UVI Engine, y te ofrece una matriz de modulación, un filtro multimodos, 6 LFOs y 4 envolventes. Había dicho 4 ventanas y falta una: Main.


Es una novedad de Trilian, y permite, como en los instrumentos para Kontakt o los Combinator de Reason, recopilar los principales parámetros de un parche en una sola página. Totalmente configurable, esta ventana facilita realmente la vida del usuario. Mediante un simple clic derecho, uno puede así añadir o quitar un botón, un potenciómetro ‘unipolar’ o un potenciómetro ‘bipolar’ (entiende con un valor medio nulo) y asignarlo a cualquier parámetro del programa, personalizando su designación. De hecho, uno puede adaptar la interfaz al uso preciso de cada usuario y tener al alcance, por ejemplo, la activación/desactivación de un efecto “X” o configurar la frecuencia de recorte de un filtro “Y”...

 

Cerramos este paréntesis ergonómico para evocar los dos últimos eslabones de la arquitectura del software: los Layers, es decir dos capas que componen cada Part, con, para cada una, la misma ventana Edit y una sección de efectos, y para terminar los Soundsources, o bancos de muestras que contienen la información de mapeo MIDI de los sonidos (pitch, velocidades, etc.), además de tags o cualquier información acerca de las muestras. En resumen, todo sobre un instrumento, excepto los efectos y las modulaciones que puedas aplicarle en los niveles superiores. Complejo entonces, hasta complicado para algunos que solo quieran un bajo básico, esta arquitectura permite editar y diseñar el sonido en profundidad: sin hablar siquiera de la imbricación de la sección de efectos o de la multitud de modulaciones posibles, la capacidad de cambiar la Soundsource de un parche sin afectar sus otros ajustes, todo eso promete horas de exploración: ¿Cómo sonaría el parche Hardcore Bass con su wah wah y su fuzz con sonoridades de contrabajo? Un clic y lo sabes. Lo peor es que el resultado es bastante interesante...


¿Bueno, pero suena?

Sí. Suena. Fuerte. Cierto que no esperábamos menos por parte de uno de los mejores equipos de diseñadores sonoros del mundo, pero bueno, los primeros minutos con el instrumento son impresionantes y relegan Trilogy al rango de la Edad Media. Y eso por varias razones, las cuales evidentemente resultan de la multiplicación por diez del tamaño del banco de muestras, y de los parches en general.

 

El primer cambio muy perceptible es la aparición del Round Robin. ¿Qué es esto? Es el amiguito con pantys de Round Batman, y sobre todo una técnica que consiste en alternar varias muestras de una misma nota y de una misma velocidad para evitar un efecto de repetición demasiado mecánico cuando se repite una nota. Aquí Trilian propone hasta 16 muestras por una misma nota (en el programa X-Ghost del bajo Bissonnette, la mayoría de los parches proponen un Round Robin x2, x4 o x6), el Round Robin puede hacerse de modo secuencial (el orden de reproducción no cambia), aleatorio (la siguiente muestra se define de forma aleatoria) o en un ciclo aleatorio (el orden de las muestras se define de nuevo de forma aleatoria cada vez que se inicia un ciclo). Con eso, Trilogy, que ofrecía un solo modo True Staccato para bricolar algo parecido a un Round Robin x2, ya no da la talla. Escucha el resultado en el parche Rock P-Bass, primero sin Round Robin, después con ello y por último en el parche de contrabajo beneficiando de 6 muestras de Round Robin:


noroundrobin pbass dry
00:0000:11
  • noroundrobin pbass dry00:11
  • roundrobin pbass dry00:11
  • roundrobin upright dry00:11



Otra novedad, el Dynamic Legato permite hacer trinos y hammers/pull-off sencillamente, sabiendo que cuando sostienes una nota, los semitonos y tonos superiores e inferiores permiten hacer hammers/pull-off. Es muy intuitivo y añade tanto al tacto que lamentamos que se limite a 2 tonos. Para trabajar con más tonos, tendrás, como en Trilogy, que usar el modo Solo o el Glide para obtener un resultado aceptable, pero no totalmente satisfactorio.

A continuación un trino realizado con el modelo Rock P-Bass:


00:0000:00


Y una bajada, la primera usando el Dynamic Legato, y la segunda atacando todas las notas:



00:0000:00


Para comparar, la misma secuencia tocada con el parche Rock Picked Bass de Trilogy...



00:0000:00

¿Te gusta más el primer ejemplo, verdad?

 

Por supuesto, la gente de Spectrasonicos también ha aprovechado para proponer más velocidades distintas para las muestras. Aquí también, hay una mejora innegable comparando con el predecesor de Trilian, aun si, en mucho instrumentos, se siguen escuchando los saltos de velocidades:



vlocitroundrobin pbass dry
00:0000:08
  • vlocitroundrobin pbass dry00:08
  • vlocitroundrobin upright dry00:08



Nada grave sin embargo, visto que el bajo es un instrumento que, generalmente, se comprime mucho en la mezcla...

 

Entre las pequeñas cosas que puedan parecer accesorias, pero que hacen todo el realismo de un bajo programado, notamos también la aparición del release en todas las notas, mientras que los efectos de slide ascendentes o descendentes disponen ahora de sus propios programas: no se limitan más a ser efectos especiales y están disponibles para todas las notas de la escala, como los glides. Es un verdadero encanto y uno podrá usarlos dentro de un Multi para tocar en vivo líneas creíbles y programar pequeños temas como éste:



00:0000:00


Polivalencia extrema

Lo decía al principio de este banco de prueba, parece que nada falte en el banco de sonidos: más allá de la pila de sinte disponibles, todos muy bien muestreados, uno dispone de una paleta de sonoridades mucha más amplia que la de Trilogy. Esto se debe a los instrumentos muestreados, evidentemente, del bajo Vintage al stick Chapman, pasando por el Precision Bass, el Jazz Bass o el contrabajo, pero sobre todo porque cada bajo fue grabado simultáneamente a través de una DI y un ampli (¿Qué ampli? Es un misterio...). Así, los músicos que lamentaban el aspecto muy limpio de los bajos de Trilogy estarán satisfechos, la dosificación entre las dos señales permiten obtener una gran variedad de sonoridades, de la más sucia a la más limpia. Escucha este bajo con el sonido del ampli a 100% y el sonido Pickup a 0:


00:0000:00


Y el mismo con los ajustes inversos (ampli a 0 y Pickup a 100%):



00:0000:00

En lo que va de los contrabajos, es lo mismo, excepto que uno dispone de un sonido Pickup con un acabado muy ‘electro’ y de un U-147 colocado más lejos, que le da aire al instrumento y permite que respire más.

 

Mézclale las varias secciones de efectos, e imagina las posibilidades...



Sección de efectos

Los efectos son, globalmente, de muy buena factura, aun si uno siente que provienen de Omnisphere y por eso, no fueron pensados para el bajo. De hecho, al margen de los flangers/phasers/chorus y de las distorsiones, de los compresores y EQ muy útiles, uno dispone de un paquete de retrasos y reverberaciones, o de un efecto de formantes sin que Spectrasonics haya juzgado oportuno añadir un Octavador. Por supuesto, podrá subsanar esta ausencia cargando el mismo parche en dos layers y jugando con la afinación, pero se hará a costa de un consumo de RAM/CPU superior a lo que fuese con un simple Harmonizador en inserción.

 

Este detalle aparte, tenemos que reconocer que todos estos efectos son eficientes y permiten trabajar los sonidos para obtener cosas muy variadas:


goodtimes jbass wah
00:0000:09
  • goodtimes jbass wah00:09
  • goodtimes jbass sfx100:09
  • goodtimes jbass delay00:09
  • goodtimes jbass fuzz00:09





Sin hablar de las inmensas posibilidades ofrecidas por la matriz de modulación, el filtro Multimodo, los envolventes y los LFOs accesibles desde el panel Edit...

 

En este momento, decimos que estamos claramente frente a una fábrica de diseño sonoro, más que con un simple bajo virtual, lo que encantará a algunos, pero desanimará a muchos. Además, a los “algunos” les gustará saber que Trilian funciona de maravilla con Omnisphere y Stylus RMX.

 

Todos los parches del bajo virtual de Spectrasonics son, en efecto, susceptibles de subirse directamente a Omnisphere para que el usuario pueda combinarlos con los diversos sonidos del programa a gusto de Multis con mapeos más o menos sofisticados.

 

Escucha en los ejemplos a continuación como el parche de Trilian solo, y después el parche de Omnisphere solo, funcionan juntos cuando se reúnen dentro del último (es lamentable, lo reconozco, pero he usado un solo dedo para producir este ejemplo).


mixomnisphere trilianalone
00:0000:52
  • mixomnisphere trilianalone00:52
  • mixomnisphere omnialone00:52
  • mixomnisphere00:52







En lo que va de Stylus, se lleva muy bien con el arpegiador de Trilian, visto que es posible, con un simple clic-arrastrar, sujetar un motivo del arpegiador de Trilian al groove de un bucle de Stylus, como en el caso siguiente:

 

Groove y arpegiador sin sincronización:


00:0000:00


Arpegiador sincronizado con el groove de Stylus:



00:0000:00


Bastante potente y muy sencilla, esta función encantará a los que deban producir música en emergencia, como los compositores de música “al kilómetro” para el mundo audiovisual por ejemplo. Y visto que todo esto se inserta perfectamente en el gigante Omnisphere, seguro que dentro de tres instrumentos virtuales, podrás sin duda producir algo que suene muy bien con un solo pulsar dos teclas...


Conclusión

Aprovechando la experiencia adquirida con Omnisphere y Trilogy, Trilian sí es el súper programa que esperábamos. Fuera de su muestreo sin reproches y sus posibilidades de edición o de tratamiento gigantesco, sus puntos fuertes son, sobre todo la polivalencia extrema del instrumento y su pequeño precio. Por cierto, Native Instruments propone a 89€ la unidad de los bajos Scarbee, las cuales no tienen nada que envidiar, respecto a la calidad, al programa de Spectrasonics. Pero a este precio, tienes un solo modelo de bajo, en sonido DI o amplificado. Aquí, podrás tener el menú completo, café y galleta incluidos, es decir un gran número de bajos, amplificados y en DI, además de una biblioteca completa de sonidos sintéticos, un stick Chapman y un contrabajo, un fretless, etc. Creo que se puede decir que el programa no tiene ningún verdadero competidor en el mercado...

 

Si añadimos que funciona perfectamente con Stylus RMX y Omnisphere, para algunos será seguramente un producto ineludible. Como antiguo usuario de Trilogy, que me encantaba, puedo decirte que los programas no compiten en la misma categoría (8 años entre ellos, es verdad...).

 

El único verdadero punto débil de la bestia: sus requisitos materiales. Uno podrá, por supuesto, bajar la calidad de los parches o jugar con el Freeze en su secuenciador para subsanar su carencia material, pero nos ha realmente sorprendido ver un bajo chupar tanto...

 

Sea lo que fuere, el señor Persing y sus colegas han hecho, una vez más, un trabajo perfecto, y a tal precio, será difícil, para la competencia, estar a la altura...

 

 

  • Una colección de muestras muy completa
  • Sonido DI & Ampli
  • Todas las articulaciones que faltaban en Trilogy para entrar en la sección Bajo Realista (hammers, glides, etc.)
  • El Round Robin
  • Calidad global de los sonidos
  • Posibilidades de tratamiento y de edición
  • Integración con Omnisphere y Stylus
  • El contrabajo, más guapo que nunca
  • El stick Chapman, una rareza
  • El precio

 

 

 

  • Puede parecerse un bloatware para aquel busque un simple sonido de bajo
  • Consume muchos (¿demasiado?) recursos
  • Manual HTML y no evoca la programación del software